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Damasco

El damasco, (también denominado albaricoque, chabacano, melocotón o albergero), es un fruto redondo, de exquisito sabor dulce, forma redonda, color naranja y textura aterciopelada; y proviene de un árbol denominado Prunus armeniaca o Albaricoquero, el cual se considera que es originario de China y que fue posteriormente introducido en Europa por los griegos alrededor del siglo V a.C. Ahora bien, el albaricoque, más allá de de brindar una experiencia exquisita al paladar, tiene propiedades que ayudan a mejorar la salud, así que ¡no es cierto eso de que todas las cosas sabrosas son malas!

Damasco Fruta

Propiedades del damasco

El damasco tiene alto contenido de las vitaminas A y C y de minerales como el calcio, magnesio y potasio. También contiene taninos y betacarotenos; por tal razón, se recomienda para los niños, ya que favorece el crecimiento óseo de estos. Del mismo modo, es favorable personas que sufren de anemia, toxemia, tuberculosis, bronquitis y asma; y su contenido de Vitamina A hace de esta fruta un muy buen paliativo para las espinillas, así como para mejorar la salud de la piel en general. Y como también contiene licopeno, coadyuva a la prevención el cáncer y otras enfermedades cardiovasculares y degenerativas como la hipertensión y la gota.

Propiedades Damasco

Entre otras propiedades, el damasco es igualmente alto en fibra, lo cual no solamente aumenta la sensación de saciedad al comer sino que también mejora el funcionamiento del colon, por lo que mejora problemas como la retención de líquidos y el estreñimiento; y elimina los parásitos intestinales. Asimismo, protege la piel, la visión, los huesos, los dientes y el cabello. Por último, promueve el desarrollo y protección del sistema nervioso, así como del sistema inmunológico, por lo que se recomienda esta fruta a personas que sufren de estrés e incluso, para prevenir el cáncer.

Como consumir el damasco

Se puede ingerir de forma natural, esto es, masticando directamente la fruta o sus trozos, picados con un cuchillo, los cuales se pueden comer en el momento o también en conserva o deshidratados. También, es posible hacer un zumo o dulces de damasco, y cualquiera de estas opciones son realmente placenteras. Entre las modalidades de dulces preparados con esta fruta hay una realmente exquisita: la mermelada de damasco.

Mermelada de damasco 

Una excelente opción para una mañana en la que no tenemos mucho tiempo para preparar un desayuno para nosotros o para nuestros hijos es tostar dos rebanadas de pan y luego untarles mantequilla y mermelada de damasco. Esa mermelada puede comprarse en un supermercado o también puede ser preparada artesanalmente. A continuación, una receta de mermelada de damasco tomada de la página www.todorecetas.net:

Para esta receta los ingredientes son: diez tazones llenos de damascos, cinco de azúcar, cinco recipientes de vidrio con capacidad para un kilo y, por último, un gramo de ácido salicílico por cada uno de los recipientes de un kilo de mermelada.

En primer lugar, lavar y secar los damascos. Luego, picarlos en dos con las manos,dejando un carozo o cuesco por cada cinco damascos, hasta que se te terminen. Seguidamente, a una olla grande o recipiente plástico se le agregan dos tazones colmados de damascos y encima de estos se esparce un tazón de azúcar; luego se tapa con un paño la fuente y se deja macerando hasta el día siguiente día.

Mermelada Damasco

Una vez hecho esto, se colocan los damascos macerados en la olla, para luego hervirlos sin dejar de revolver regularmente la preparación. Luego, se baja el fuego y se deja cociendo de 30 a 45 minutos, igualmente revolviendo con frecuencia. Ahora bien, antes de revolver es necesario remover y desechar esa espuma color amarillo que se forma en la parte superior. Seguidamente, para saber si está lista la preparación hay que tomar en cuenta dos indicadores:

1. En el centro ya no se produce la espuma amarilla.

2. Luego de que se enfría la mezcla, si se echa una cucharada de esta sobre un platillo inclinado, la misma no se corre.

Posteriormente, es necesario esperar que se enfríe la mezcla para envasarla. Cabe destacar que se pueden dejar los carozos, partirlos y echar las semillas para pelarlas y agregarlas a la mermelada; eso le da un exquisito sabor almendrado. Luego de que se realiza el envasado, se debe espolvorear el ácido salicílico encima de la superficie con la finalidad de que se conserve hasta que la mermelada vaya a ser consumida. Finalmente, si por alguna razón algo no sabe bien, quítale todo lo que te choque a la vista, le agregas más azúcar y la colocas nuevamente al fuego; ¡de seguro haciendo eso tu mermelada de damasco quedará espectacular!

La Fruta Damasco

El damasco es un árbol frutal cuyo origen se remonta al área central del continente asiático, específicamente de China, Armenia, Irán, Turquía, Siria y Azerbaiyán. Se le conoce por varios nombres, entre los que resaltan el albaricoque, chabacano o albergero, y recibe el nombre científico de Prunus Armeniaca.

El árbol del damasco no es particularmente alto; en efecto oscilan entre los 3 y  6 metros. Además, es inerme o ligeramente espinoso, caducifolio y sus hojas se caracterizan por ser estipuladas o pecioladas, llegando a medir de 5 a 10cm. La forma de estas hojas es ovada y su color rojizo mientras son “jóvenes”.

Como fue señalado, las evidencias en cuanto al origen del damasco se encuentran principalmente en Asia central, alrededor de las zonas comprendidas entre el mar negro y el lado noroeste de China. Por otra parte, países como Armenia mantienen una gran y larga tradición de cultivo de este arbol desde tiempos muy remotos, hecho que le otorgó el nombre científico que recibe su especie. Paralelamente a este hecho, cabe resaltar que en los países más próximos a Armenia se le conoce al damasco como “manzana armenia”, justamente por su tradición de cultivo.

En términos de producción, actualmente uno de los mayores productores a nivel mundial del damasco  es Turquía, siendo seguido en esta categoría por Uzbekistán e Irán. En la actualidad, Turquía es el productor del 85% de los damascos secos. Por otra parte, en España el cultivo del damasco tenía una extensión de aproximadamente 18.150 hectáreas para el año 2006. Las provincias principales donde se encuentra el mayor índice de producción son Murcia, Valencia y Albacete. En otros países como por ejemplo Argentina, las mayores superficies donde se ubican los cultivos de damasco es en la provincia de Mendoza, posteriormente la provincia de San Juan y Buenos Aires.

Entre las muchas cualidades nutricionales e incluso medicinales que se pueden encontrar en el damasco o albaricoque, puede destacarse notablemente una serie de acciones anticancerígenas, sobre todo en su semilla, gracias a su contenido vitamínico donde resaltan las B-17 y B-15. Paralelamente, no se puede dejar de lado a su fruto en sí ya que es el contenedor de muy variados elementos, habiendo una mayor concentración de la provitamina A y mucho potasio, lo que hace de este fruto muy recomendado para atacar diversos tipos de enfermedades, como se verá a continuación.

Siguiendo el mismo orden de ideas, sus beneficios se hacen múltiples, ya que no sólo funciona como una fruta muy nutritiva sino que además se considera curativa medicinal. Su capacidad antioxidante convierte al damasco en un fruto predilecto para la lucha contra el cáncer o la prevención del mismo. Asimismo, es considerado muy efectivo para las dietas de adelgazamiento y ayuda al cuidado del corazón. Por otro lado, su contenido de provitamina A le permite a su vez aportar beneficios a las personas con problemas visuales; y los componentes nutritivos del damasco son recomendados para todas las edades y oficios: niños, adolescentes, adultos, madres en período lactante o mujeres embarazadas, deportistas y adultos mayores.

El contenido en beta-caroteno que contienen los damascos es el que le otorga a su fruto su característico color anaranjado y el que causa que dicho fruto sea altamente recomendado para la prevención o disminución del riesgo de contraer enfermedades degenerativas y cardiovasculares, así como del cáncer. Como se comentó antes, este mismo contenido pro-vitamínico A coadyuva al cuidado de la vista; por otra parte, su alto aporte potásico le confiere características diuréticas; permitiendo al organismo eliminar con mayor facilidad el exceso de agua y de sal, lo que lo hace recomendable para los tratamientos de dietas dirigidas a diversas enfermedades cardiovasculares. Cabe destacar que el damasco es recomendado para situaciones en las cuales se ha hecho uso de diuréticos que eliminan el potasio, ya que permite obtener dicho efecto diurético sin eliminar las reservas de este mineral

En otro orden de idas, es importante destacar que el fruto del damasco aporta varios minerales como hierro, cobalto y cobre, lo que favorece la maduración y formación de glóbulos rojos en la sangre. Por último, cabe destacar que este fruto constituye una excelente merienda o postre por su dulce y exquisito sabor.

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